sábado, 14 de enero de 2012

Trece

Un viernes 13 más en mi vida,  un día más, 24 horas más, 1330 minutos más, 86400 segundos más de una triste y aburrida rutina de la que me encuentro acorralada y por más que intento escapar, mi ser masoquista quiere seguir sufriendo.

¿Qué decir cuando estás atrapada? ¿Qué hacer?

Me siento como un triste barco a la deriva que le han tocado y se hunde, se hunde en un mar de lágrimas derramadas por él mismo junto con toda la tristeza, la angustia y la melancolía.

Busco la luz, una salida, pero lleva demasiado tiempo en el agua, demasiada tormenta que sigue esperando a que llegue la calma y a que el cielo escampe de una vez.

Quizás mi realidad ha caído en un agujero negro, hambriento ferozmente de ansia y poder.


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